Vieira
 
PRINCIPAL
PRELIMINARES
1ª ETAPA
2ª ETAPA
3ª ETAPA
4ª ETAPA
5ª ETAPA
6ª ETAPA
7ª ETAPA
8ª ETAPA
FOTOS
ENLACES
.

Web hecho por
M í c h e l

.
HOME

.

Se ve mejor con una resolución de 800x600
 
En bici hasta Santiago 6ª ETAPA
6ª Etapa. Recorrido.

6ª Etapa. Mapa.

    Hay que subir varias cuestas hasta llegar a Ponferrada, donde desayunamos y visitamos el castillo templario. La salida nos resultó complicada, pero preguntando se va a... Santiago. Durante unos cuantos kilómetros que se hacen muy largos, la carretera va entre casas y polígonos industriales, sin arcén y con mucho tráfico. En Cacabelos, un pueblo que parece bonito pero que no visitamos, sólo nos paramos en el Santuario Nuestra Señora de la Quinta Angustia en el que nos cuñaron y echamos una apresurada mirada. Seguimos por la carretera general recorriendo el Bierzo que es todo llano a unos 500 m de altitud, hasta que a la entrada de Villafranca del Bierzo nos desvía a la derecha para adentrarnos por el centro del pueblo. Aunque no la visitamos, en la iglesia de Santiago, del siglo XII, los peregrinos que demostraban algún problema físico que los impidiera llegar a Santiago ganaban el jubileo. 
     Almorzamos en una fuente enfrente del convento barroco de San Nicolás, construido por los jesuitas en el siglo XVII y hoy regido por los Paúles. Después de reponer fuerzas, para afrontar la entrada en Galicia por el puerto de Piedrafita de Cebreiro, el Cebreiro y el puerto del Poio, salimos de Villafranca por el puente sobre el río Burbia de la carretera vieja, además de ser poco transitada evitamos el túnel que hay que atravesar por la carretera nueva, que se retoma poco después, aunque hay mucho tráfico hay buen arcén, no hace falta recordar que esta carretera es la entrada natural de Galicia para todo el que va de la meseta, estamos en la radial N-VI y a unos 500 metros de altitud. 
     Se sigue unos kilómetros por terreno llano hasta el hito kilométrico 419 donde, bien señalizado, se toma a la izquierda para ascender por la vieja carretera, mucho más bonita, con menos tráfico y atravesando por el centro de los pueblos. A la derecha se ve como la general asciende hacia Galicia en una continua pendiente, salvando los valles con airosos y largos viaductos. La carretera vieja sin embargo, serpentea por los montes, por bellísimos parajes, teniendo por compañero al río Valcarce que buscando su nacedero, nos ofrece sus cristalinas aguas como si de una tentación demoníaca se tratara para detener nuestro imparable peregrinaje y aliviar la subida, en una mañana que, quizá por el esfuerzo, se nos antoja calurosa. 
     La carretera que hasta ahora ha subido ligeramente se empina decididamente en Vega de Valcarce a 600 m. para ascender primero hasta Pedrafita y luego el Cebreiro a 1300 m., con algunos tramos del 10 %, en 12 Km. En el punto en que la carretera pasa por debajo de la nueva que se eleva, en un impresionante viaducto, a unos 60 ó 70 metros por encima de nuestras cabezas (¡qué vértigo tiene que dar!), a la derecha junto al arcén, hay una pequeña y disimulada fuente, muy apetecible en estos momentos de la subida. A partir de aquí la ascensión es más dura. Justo al acabar el puerto de Piedrafita se retoma la general y se entra en Galicia, para unos metros más adelante abandonarla girando a la izquierda y continuar ascendiendo hasta Cebreiro en fuerte pendiente, aunque al final la cuesta se suaviza. A nuestra derecha bellísimos valles de Galicia. 
     En Cebreiro paramos donde la iglesia de Santa María La Real, del siglo IX, una de las más antiguas de la ruta. Al lado está el hostal, con la posibilidad de comer o tomar un refresco (a precio de primera línea de playa) y sellar. 
     Iniciamos la bajada con varios toboganes, para subir nuevamente hasta los 1337 m. que marca el cartel anunciador del Porto do Poio. Antes de la subida hay un monumento al peregrino en el que nos fotografiamos. En uno de los dos bares que están en la misma cima, aunque un poco tarde, comemos. Reemprendemos la marcha hasta Samos, son unos 30 Km. de buena carretera siempre cuesta abajo con sólo alguna pequeña subida, como para disfrutar de la bici. 
     Samos, un pequeño pueblo alrededor de un gran monasterio benedictino, situado en el fondo de un hermoso valle, “que tiene como horizonte al cielo”. El albergue, en el mismo monasterio, muy amplio con unas 60 literas en una misma dependencia, tiene todos los servicios. Hay posibilidad de visitar el monasterio y de asistir al rezo de Vísperas con los monjes a la caída de la tarde.