Ensayo: Evolución del pensamiento autárquico en los escritos evadidos/// II/// III / IV

 

Crítica de Espectáculos de Pepi :
« Bodies. The Exhibition »

Por estos días es posible ir a ver la exposición “Bodies. The Exhibition” o la exposición esa de muertos, para los unilingues. Tengo que ser sincera, no he ido a ver la famosa exposición ni voy a hacerlo. Más allá de las razones prácticas de acceso (la entrada cuesta $8000 y “Espacio Kennedy” está bien lejos de mi casa), me parece que se trata de una exposición ofensiva e irresponsable en varios sentidos.
Todo empezó cuando una amiga intentó mostrarme un video donde un doctor, que había inventado un novedoso sistema para conservar los tejidos humanos haciendo algo así como plastificándolos, se ponía a descuartizar cuerpos humanos (de gente que, afortunadamente, estaba muerta). La escena era totalmente pedagógica: había un público supuestamente compuesto de estudiantes de medicina y un escenario donde el doctor y sus ayudantes, con toda la indumentaria y cosas médicas apropiadas, procedían a los cortes y manipulación de cuanto órgano se les ocurría. El relato iluminador del doctor, que explicaba las partes del cuerpo mientras las iban aislando del resto del mismo, acompañaba la escena. Todo comenzaba cuando traían el cuerpo entero –con la cara tapada con una máscara de yeso para que no fuera reconocido –y todo terminaba con las distintas partes sobre la mesa. Al contrario de lo que yo esperaba, no se ve mucha sangre (a causa del proceso de plastificación) y todo se realiza con la misma tranquilidad que cuando muestran la receta en el matinal. Ése era sólo el primer video de una serie que trata diversos temas: el sistema digestivo, reproductor, etc. Los videos fueron hechos por el mismo médico autor de la famosa exposición de los muertos.
Yo sólo alcancé a ver cuando el doctor le cortaba la guata a una señora y le sacaba el útero, me negué a ver el resto. Algunas personas que han visto la exposición (o los videos) dicen que sirve para aprender sobre cómo funciona el cuerpo humano y lo maravilloso que es (de hecho, en la página web citan a Shakespeare con la frase “¡Qué obra de arte es el hombre!”). Yo no niego que el cuerpo humano sea hermoso, de hecho, no deja de extrañarme que haya que ver cuerpos intervenidos y manipulados de gente muerta para darnos cuenta de esto, mientras la gente viva se siente insatisfecha de su cuerpo, y se someten al mismo tipo de prácticas de médicos inmorales. Nadie puede negar cierta similitud entre los cuerpos de “Bodies-the-exhibition” y el de Marlén Olivarí en cuanto al grado de bisturís y sustancias químicas que les han metido.
Gracias a Dios, soy atea, pero es en estos momentos cuando echo de menos la intervención de la Iglesia Católica, que siempre está tan dispuesta a “contribuir” cuando se trata de temas como el condón o la píldora del día después. ¿A dónde quedó la tradición de enterrar a los muertos? ¿de darles “santa sepultura”? ¿del cuerpo como un “templo” para el alma? Todos estos argumentos han servido para justificar la virginidad y cuanto mandamiento católico se les ha ocurrido... pero para este caso parece que no aplican. Mmm, quizás es porque se trata de “La Ciencia” y no de los posibles contagiados de SIDA... ¡parece que a la Iglesia se le olvida que esa misma ciencia es la que dice que al mundo lo creó el Big Bang y no Dios!
“¡ Pero Pepi! ¡Estás defendiendo la ignorancia! ¿No quieres aprender cómo funciona el cuerpo humano, así como los médicos lo hacen?” –fue lo que más escuché para convencerme de la utilidad de ver partes del cuerpo de muertos. No es que no quiera aprender... es que no me corresponde en este contexto. ¡Que los médicos estudien muertos! A nosotros, el resto, no nos corresponde ir a ver un cerebro real o una guagua plastificada, a nosotros (y a los médicos también) nos corresponde debatir y decidir si ver muertos descuartizados (los mismos que lloramos cuando los conocíamos antes) es correcto, o si está bien que los médicos que tanto estudian y se esfuerzan por adquirir nuevos conocimientos mantengan a la gente viva gracias a sus máquinas. Esta exposición es una muestra de irresponsabilidad: la ciencia ha sido capaz de aumentar la esperanza de vida de la gente a través de actividades como analizar cuerpos de personas muertas, pero se lava las manos frente al grave problema de la eutanasia o de los miles de ancianos botados y excluidos. Es cierto... no le corresponde a la ciencia solucionar esos problemas, ¡pero no les demos un reconocimiento (y financiamiento –esta exposición cuenta con el auspicio del gobierno de Chile, Educarchile y la Universidad de Chile) que no se merecen!
Si ud. pensaba llevar a su hijo a esta exposición para que aprenda sobre el sistema circulatorio, no gaste su plata, compréle un libro con fotos. Su hijo va a aprender igual. El hecho de ver el corazón de una persona real sólo hace una diferencia, y se llama morbo. Cuéntele las maravillas del cuerpo humano pero también dígale que los humanos son capaces de matarse por petróleo (entre otras cosas), y sobretodo enséñele que lo segundo no está bien. Ese aprendizaje es mucho más valioso, además de que no requiere hacer la cola para entrar a Espacio Kennedy.