Diez años antes / No pude saber su nombre / Don Ernesto / La luz entra por las ventanas cerradas / Una palabra / Último día / Calles y micros I / Día antes del 28 / Pequeñitas palabritas / Temor / Desaparecidos / Urgente silencio / Ahora / Ya casi no quedan cielos nublados

Me quedé dormido

Me dijeron hace unos cuantos arenales:

“el que pestañea pierde”

cuando me había dormido ya

cincuenta lunas en las micros

repletadas

doscientos soles sobre una alfombra

azul

cuarenta días en el desierto de su

ombligo.

 

Y me bebí cien vasos de vino

Esperando ver los picaflores en las sillas de metal

Me quedé con tres monedas de cartón

Para pagar y ver las mariposas en las veredas secas de mi calle

Mas conseguí ver apenas

Los ojos de los borrachos de siempre

Y sus eternas esquinas orinadas

Aprecié también

El vapor de las calles que amanecen

Y las negras uñas de una mano

Que me rogaba un sorbo de pan.

 

“El que pestañea pierde”

me dijeron

yo me quedé dormido

soñando con estas blancas letras

crucificando a su almohada

con los dedos vacíos

y un gato llorando en cada

amanecer.

Diez años antes / No pude saber su nombre / Don Ernesto / La luz entra por las ventanas cerradas / Una palabra / Último día / Calles y micros I / Día antes del 28 / Pequeñitas palabritas / Temor / Desaparecidos / Urgente silencio / Ahora / Ya casi no quedan cielos nublados

 

tempera35@hotmail.com