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Octubre 2002-Octubre 2003 Año del  Rosario
¿Cómo rezar el  Santo Rosario?

 
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¿QUÉ ES EL ROSARIO?

La palabra Rosario significa "Corona de Rosas". Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le están dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo forma una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la más importante de todas. 

El Rosario está compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal. 

En el Santo Rosario la oración mental es la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos  misterios se han dividido en cuatro grupos: Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos. 


CÓMO REZAR EL ROSARIO 

1. Mientras se sostiene el Crucifijo hacer la Señal de la Cruz.
2. Nos ponemos en presencia de Dios rezando el Pésame.         . 
3. Ofrecemos el Santo Rosario por las intenciones de la Virgen y las nuestras propias. (ver oración)
4. Invocar al Espíritu Santo. (ver oración
5. Anunciar el primer Misterio del Rosario de ese día y rezar un Padre Nuestro en la siguiente cuenta grande. 
6. En cada una de las diez siguientes cuentas pequeñas (una decena) rezar un Ave María mientras se reflexiona en el misterio. 
7. Rezar un Gloria luego de las diez Ave Marías.
8. Rezar la oración que la Virgen le enseñó a Gladys Motta(ver)
9. Cada una de las siguientes decenas es rezada de la misma manera: anunciando el correspondiente misterio, rezando un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria mientras se medita en el misterio. 
10. Cuando se ha concluido el quinto misterio el Rosario suele terminarse con el rezo del Salve Reina
 
 

MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO

Durante la oración del Santo Rosario se meditan los misterios de nuestra fe.  En cada rosario meditamos 5 misterios seguidos cada uno por un Padre Nuestro y diez Avemarías. 

Los misterios están agrupados en cuatro: 

Gozosos
(lunes y sábados)
Luminosos
(jueves)
Dolorosos
(martes y viernes)
Gloriosos
(miércoles y domingos)

Meditamos en el corazón, como María. Contemplamos el rostro de Jesús acompañados por  la Santísima Virgen. Con ella vamos a Jesús para entregamos al Padre. A medida que decimos las oraciones vocales, vamos pensando en los principales misterios de nuestra Redención. 

Los Misterios Gozosos
(lunes y sábados)

En color azul damos la meditación dada por la Virgen en los Mensajes de San Nicolás

1- La Anunciación del ángel a María Santísima

(Lucas 1, 30-32, 38)
“El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia
delante de Dios, vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo (...). Dijo María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tú palabra.”

"Nunca como ese día, en que me fue Anunciado por el Ángel Gabriel, que por medio del Espíritu Santo, sería Madre del Hijo de Dios, había Yo experimentado semejante gozo. No entendía, pero Mi fe, Mi gran fe, me hizo pronunciar el Sí, de inmediato".

2- La Visitación de María Santísima a su prima Santa Isabel.






(Lucas 1, 39-43)
“En aquellos días, se levanto María y se fue con prontitud a la 
región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre; y ¿de donde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?” 

"La que por gracia de Dios, estaba esperando un hijo; la que me llamó Bendita entre las mujeres; así me siguen llamando y lo seguirán haciendo por la eternidad".

3- El Nacimiento de Jesús en el portal de Belén

(Lucas 2, 6-11)
“Y sucedió que, mientras ellos estaban allí se cumplieron los días
del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el
alojamiento. Había en la misma comarca algunos pastores (...) se les presentó el Ángel del Señor, (...)y les dijo: no temáis, pues os anuncio una gran alegría, (...) os ha nacido (...) un salvador.”

"Después de pasar largas horas pidiendo amparo, llegamos con José, hasta aquel establo y allí, en esa noche tan fría, nació Jesús, muy pobremente, pero abrigado con mi calor de Madre".

4- La Presentación del Niño Jesús en el Templo

(Lc 2, 22-25, 34-35)
“Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor. (...) Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón que esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. (...)Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción- ¡y a ti misma una espada te traspasará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.” 

"Fuimos, José, Mi Niño y Yo; allí estaba Simeón, quien me profetizó que una espada atravesaría Mi Corazón".
 

5- El Niño perdido y hallado en el Templo

(Lc 2, 41-47)
“Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. (...)  Subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres(...).
Se volvieron a Jerusalén en su busca(...). Al cabo de tres días, le
encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.”

"Lo hallamos predicando entre los Doctores de la Ley, la Palabra de Su Padre. Era ya a los doce años, Su más grande y Fiel Predicador. Mi Hijo, me llenó de gozo desde el mismo instante de Su Anunciación; me llena hoy de gozo al permitirme estar a Su lado, llamando a las almas a la conversión".

Los Misterios Luminosos
(jueves)
Ver carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, X-2002

1- El bautismo de Jesús en el Jordán

(Mt 3, 13, 16-17)
“Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él (...). Salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: Este es mi Hijo amado, en quien yo me complazco.” 
 

2- Su autorrevelación en las bodas del Caná

(Jn 2,1-5)
“Se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: No tienen vino. Jesús le responde: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora. Dice su madre a los sirvientes: Haced lo que él os diga.”
 

3- Su Anuncio del Reino de Dios, invitando a la conversión

(Mc 1, 15, 21; 2,3-11; Lc 7, 47-48)
“Marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva (...). [Luego] llegan a Cafarnaúm (...) y le vienen a traer a un paralítico. (...) Al no poder presentárselo a causa de la multitud, abrieron el techo (...) y a través de la abertura que hicieron, descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados (...), a ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.” 

(Lc 7, 47-48)
Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.»  Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados.»
 

4- Su Transfiguración
 
 

(Mt 17, 1-3, 5)
 “Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. (...) [Y] una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle."
 

5- Institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual. 

(Jn, 13, 1; Mt 26, 26-29)
“Sabiendo Jesús, que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”. Y “mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: Tomad, comed, éste es mi cuerpo. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados” .
 
 

Los Misterios Dolorosos
(martes y viernes)

1- La Agonía en el Huerto

(Lc 22, 39-46)
“Va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: Sentaos aquí, mientras voy allá a orar. Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra,” y dijo: “Padre si quieres aparta de mí esta copa, pero no se haga mi voluntad sino la tuya. “Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas   de sangre que caían en tierra” (Mt 26, 36-37; Lc 22, 41-44).

 "Yo te diré, cómo sufrió Jesús sus últimas horas: Jesús oraba esperando su momento, esperando como el más manso y fiel Cordero". 
 

2- La Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo

(Jn 18, 33, 19;1)
(Pilato) “volvió a salir donde los judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en él (...). ¿Queréis, pues, que os ponga en libertad al Rey de los judíos? Ellos volvieron a gritar diciendo: ¡A ése, no; a Barrabás! (...) Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle” .

 "Fue flagelado: Los latigazos, le fueron quemando el cuerpo, hasta lastimarlo y sangrarlo. ¡Era el comienzo!" 
 

3- La Coronación de Espinas

(Mt 27, 29-30)
Los soldados “trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.” 

"Las espinas: Le fueron colocadas despaciosamente, ya que así sufriría más, porque iban introduciéndose en su cabeza, tocándole hasta los huesos". 
 

4- Jesucristo con la cruz a cuestas y camino al Calvario.

(Mt, 27, 31; Jn 19, 17; Mc 15, 21)
“Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle”. “Y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario”. “Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, (...) a que llevara su cruz.” 

" Mi Hijo, caminaba tremendamente agotado, casi desfalleciente con el madero. Ya al comenzar la marcha, se le incrustó en su hombro derecho, produciéndole una profunda herida y la más dolorosa hasta ese momento". 

5- La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor

(Lc 23, 33-34, 44-46; Jn 19, 33-35)
“Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron. (...) Jesús decía: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen (...). Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona (...). Jesús, dando un fuerte grito, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu y, dicho esto, expiró.” “Como le vieron muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.” 

"Finalmente fue crucificado: Su boca, clamaba a Su Padre, no tanto por El, sino por los hombres, por la miseria humana que lo rodeaba. La crucifixión de Cristo Jesús, mostró y sigue mostrando al mundo, el amor de Dios por los hombres, aun por los que no encontraron el Camino de la Vida; porque todo es obra del Creador.  Pido fe, del mundo hacia Cristo, esperanza en Cristo, y amor a Cristo". 
 
 

Los Misterios Gloriosos
(miércoles y domingo)

1- La Resurrección del Señor

(Mt 28, 5-6)
“El Ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado; no está aquí, ha resucitado, como lo había dicho. Venid, ved el lugar donde estaba. Y ahora id en seguida a decir a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos”

 "..muy grande fue Mi sufrimiento, el día de la Crucifixión de Mi Hijo, pero más grande aún, fue la emoción de Su Resurrección: El, ya la había anunciado a sus discípulos. Yo esperaba, porque sabía que resucitaría; jamás dudé de ese anuncio. Después del gran dolor, la alegría, frente a la certeza de saberlo en las Alturas, junto a Su Padre". 
 

2- La Ascensión

(Lc 24, 50-51; Mc 16, 20)
Jesús “los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo. Y sucedió que, mientras los bendecía se separó de ellos y fue llevado al cielo.” Después “salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.”

 "El, está en Cuerpo y Alma en el Cielo y desde allí, observa los corazones y penetra en ellos, para luego obrar según Sus designios".

3- La Venida del Espíritu Santo sobre María Santísima y los Apóstoles.

(Hch 1, 14; 2, 1-4)
“Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. (...) Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido (...) que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el  Espíritu les concedía expresarse” 

"El Espíritu Santo descendió estando Yo, en oración con los Apóstoles y el Espíritu fortaleció los espíritus".
 

 4- La Asunción de la Virgen Santísima en cuerpo y alma al Cielo.

(Ct 2, 10-11, 14)
“¡Levántate, amada mía, hermosa mía, y vente! Porque, mira, ha pasado ya el invierno, han cesado las lluvias y se han ido. (...) Muéstrame tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce, y bello tu semblante.”

"Fui Asunta al Cielo: También en Cuerpo y Alma, gracias a la Misericordia del Padre, al Amor del Hijo y al Poder del Espíritu Santo y desde el Cielo, en Mi Cuerpo Glorioso, junto a Mi Hijo, intercedo ante Él, por las necesidades de los hijos". 

5 -La Coronación de la Virgen Santísima como Reina y Madre de Cielos y Tierra.

(Sal. 45, 14-15; Ap 11, 19;12, 1)
“Toda espléndida, la hija del rey, va adentro, con vestidos en oro recamados; con sus brocados es llevada ante el rey.” Y “una gran señal apareció en el cielo; una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.” 

 "Soy la Madre de todo lo creado por Dios: Soy la Señora vestida de Sol, la Nueva Eva, La que llevará a los hombres, a la Luz, La que hará posible que sea alcanzada por ellos, la eternidad." 

Según la tradición, la reflexión de los misterios es la parte del rosario que la Virgen le explicó a Sto. Domingo con mucho cuidado. Cuando pensamos en Jesús, meditando los misterios de la revelación, profundizamos nuestra fe y valoramos lo que El ha hecho por nosotros. La mejor forma de lograr esa meditación es hacerla con Su Santísima Madre, la Virgen María. Empezamos a comprender, a la vez, el gran papel que juega María en nuestra Redención. Los misterios del rosario nos acercan más a Jesús y a María.
 
 

ORACIONES DEL ROSARIO 

Señal de la cruz 
Intenciones
Pésame
Padre Nuestro 
Ave María 
Gloria 
Salve
 

SEÑAL DE LA CRUZ 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios Nuestro, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. AMÉN. 

PÉSAME

Pésame, Dios Mío, y me arrepiento de todo Corazón por haberos ofendido.  Pésame por el infierno que merecí y por el Cielo que perdí;  pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Vos.  Antes querría haber muerto que haberos ofendido y propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones de pecado. Amén.

Oración por las INTENCIONES de la Santísima Virgen que Ella misma le enseñó a Gladys Motta.

Que el Señor tenga misericordia con el mundo entero, y que el mundo entero responda a su llamado de conversión; que el hombre se entregue totalmente a Dios y que no deje pasar este momento tan especial, y por la paz del mundo.

INVOCACION AL ESPÍRITU SANTO
(tres veces)

Ven, Espíritu Santo; ven por medio de la poderosa intercesión del Inmaculado Corazón de María,  tu Amadísima Esposa.

PADRE NUESTRO 

Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu Voluntad, así en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén. 

AVE MARÍA 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, El Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 

GLORIA 

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.  Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.
 

SALVE 

Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, Vida,  dulzura y esperanza nuestraS. Dios te salve, a ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A Ti suplicamos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra. Vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre. ¡Oh clemente! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!  Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.  Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén. 
 

Después de cada decena, rezamos la siguiente oración, enseñada por la Virgen María a Gladys Motta: 

Padre, líbranos de todo mal; con tu Santa Sabiduría, Señor, sálvanos de todo pecado.  En nombre de todos cuantos te queremos, Señor, llévanos por el camino del bien, amén.

MISTERIOS LUMINOSOS

Pasando de la infancia y de la vida de Nazareth a la vida pública de Jesús, la contemplación nos lleva a los misterios que se pueden llamar de manera especial "misterios de luz", explica Juan Pablo II. En realidad -dice-, todo el misterio de Cristo es luz. Él es "la luz del mundo" (Juan 8, 12). 

Pero esta dimensión se manifiesta sobre todo en los años de la vida pública, cuando anuncia el evangelio del Reino. Y nos indica Juan Pablo II cinco momentos significativos -los misterios "luminosos"- de esta fase de la vida de Cristo: 

1. Misterio de luz es ante todo el Bautismo en el Jordán. En él, mientras Cristo, como inocente que se hace ‘pecado’ por nosotros (cf. 2 Corintios 5, 21), entra en el agua del río, el cielo se abre y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto (cf. Mateo 3, 17 y textos paralelos), y el Espíritu desciende sobre Él para investirlo de la misión que le espera. 

2. Misterio de luz es el comienzo de los signos o milagros en Caná (cf. Juan 2, 1-12), cuando Cristo, transformando el agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe gracias a la intervención de María, la primera creyente. 

3. Misterio de luz es la predicación con la cual Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión (cf. Marcos 1, 15), perdonando los pecados de quien se acerca a Él con humilde fe (cf. Marcos 2. 3-13; Lucas 47-48), iniciando así el ministerio de misericordia que Él continuará ejerciendo hasta el fin del mundo, especialmente a través del sacramento de la Reconciliación confiado a la Iglesia. 

4. Misterio de luz por excelencia es la Transfiguración, que según la tradición tuvo lugar en el Monte Tabor. La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita ante los apóstoles extasiados para que lo «escuchen» (cf. Lucas 9, 35 y textos paralelos) y se dispongan a vivir con Él el momento doloroso de la Pasión, a fin de llegar con Él a la alegría de la Resurrección y a una vida transfigurada por el Espíritu Santo. 

5. Misterio de luz es, por fin, la institución de la Eucaristía, en la cual Cristo se hace alimento con su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, dando testimonio de su amor por la humanidad «hasta el extremo» (Juan 13, 1) y por cuya salvación se ofrecerá en sacrificio. 

Excepto en el de Caná, en estos misterios la presencia de María queda en el trasfondo, explica Juan Pablo II y añade: Los Evangelios apenas insinúan su eventual presencia en algún que otro momento de la predicación de Jesús (cf. Marcos 3, 31-35; Juan 2, 12) (…). Pero, de algún modo, el cometido que desempeña en Caná acompaña toda la misión de Cristo. La revelación, que en el Bautismo en el Jordán proviene directamente del Padre y ha resonado en el Bautista, aparece también en labios de María en Caná y se convierte en su gran invitación materna dirigida a la Iglesia de todos los tiempos: "Haced lo que él os diga" (Juan 
 
 


PROMESAS DE LA VIRGEN A QUIENES 
RECEN EL SANTO ROSARIO 

1. Los pecadores obtienen el perdón. 
2. Las almas sedientas se sacian. 
3. Los que están atados ven sus lazos desechos. 
4. Los que lloran hallan alegría. 
5. Los que son tentados hallan tranquilidad. 
6. Los pobres son socorridos. 
7. Los religiosos son reformados. 
8. Los ignorantes son instruidos. 
9. Los vivos triunfan sobre la vanidad. 
10. Los muertos alcanzan la misericordia por vía de sufragios. 


 

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